viernes, 4 de febrero de 2011

No sé nada de Luis Guillermo González

Que sorpresa  fue buscar alguna información de Luis Guillermo González  (LGG) y no haber encontrado más que unas fotografías en RCTV.Net.

No sé si este tío es Venezolano, no conozco  exactamente cuál fue su aporte artístico, solo se una vaina y es que quiero ser el primero en escribir algo de alguien cuya indiferencia artística en Venezuela es evidente.

Quiero con este artículo ser  una fuente inicial de información cuando alguien decida buscar en la red algo de este compositor.

Comenzando mi pequeño aporte, les comento que LGG fue alguien importante en RCTV durante tres décadas 60`s, 70`s y 80`s, no sé que cargo tendría, pero si sé que no había artista que llegase a Venezuela y específicamente a RCTV que no fuese asociado a su imagen, para orientar un poco al lector, ¿se acuerdan de Sr. Cine? pues sí, ese personaje simpático que aperturaba buenas películas los viernes o los sábados a la media noche y que terminaba su prólogo con su gesto típico de la mano al caer desde su rostro hasta el pecho con los dedos índices y pulgar unidos, ese era LGG.

Recuerdo además que dirigía un programa musical, creo que los lunes por la noche, donde iban a cantar las mejores figuras de la música nacional e internacional del momento inclusive los entrevistaba, creo recordar.

Para ser una figura de bajo perfil publicitario como artista, compuso canciones que dejaron huella en la generación de los 80´s, por lo menos a mí, como por ejemplo “Qué por qué te quiero”, de la telenovela Topacio, “Mía”, “Vuelves a mi” todas ellas cantadas por Carlos Mata; que decir de “Ladrón de tu amor” y "Miedo al amor" interpretadas por Gualberto Ibarreto, éxitos que acompañaron telenovelas de esa época como Leonela; además compuso para artistas internacionales como Willy Colón y su "Pregunta por ahí" incluido en uno de los LP recopilatorios más exitosos de Sonográfica como lo fue "En un Sótano de la Florida".

Por cierto, preguntando por ahí me dijeron que el tipo era gay, bueno no lo sé, pero lo más “dark” fue enterarme de las fiestas del mismo corte que organizaba, me imagino el “Cocktail” de alcohol, sexo y otras cositas más incluidas en esas “party’s”; espero no dejarme llevar por cotillas sin fundamento, por eso escribo estas palabras e invito a los blogeros, seguidores y ciberlectores a completar algo de información para poder establecer una base menos subjetiva.

Pues se me acabó el papel, 'C’est fini'

PD: nuestro "puñito" en la foto de perfil no es imitación de LGG, más bien tiene historia, pero ésta no cabe en este blog.

viernes, 1 de octubre de 2010

“Just a Normal Day”

Vamos a preguntarnos algo ¿Qué tanto afecta a una gran banda que un vocalista co-autor de sus mejores temas se separe de ella? Pues yo les digo que difícilmente logre alcanzar los éxitos anteriores; en el caso del vocalista que se retira pueden pasar dos cosas, ser un éxito aún mayor o pasar a ser un desconocido. Ejemplos de aquellos solistas con éxitos más allá de lo logrado con sus bandas tenemos a Phill Collins, Sting, Robbie Williams, entre otros.


En el caso de Supertramp, a mi criterio, los dos salieron perdiendo. En 1982 luego de sobrados éxitos, Roger Hugson decide retirarse de la agrupación y lanzarse como solista, ¡Pues vaya mierda!

Los discos posteriores de la banda (1985-1999), haciendo una ligera excepción en el trabajo del año 97 “Some Things Never Change” no llegaron a igualar nunca la calidad demostrada en las composiciones anteriores al año 85. Que decir de Hugson cuyos trabajos a estas alturas de seguro la mayoría de la gente ni conoce.

Es que a la prueba me remito, en mi reciente asistencia al concierto de Roger en Madrid, el tío en un 95% interpretó canciones de Supertramp, y cuando intercalaba aquellas propias de su discografía como solista, pues la gente “Ni Bola, A NADIE LE ESCUCHÉ PARAFRASEAR SUS LETRAS”, y entonces vino a mí un pensamiento lleno de rabia diciendo “que habéis hecho durante estos 28 años coño” por favor donde habéis desperdiciado ese talento ¡haciendo que, egoistas! Sí eso es lo que son unos egoístas, nos han privado hasta el sol de hoy de la sinergia inimitable de voces y composiciones que solo los dos Ricki y Roger saben hacer.

Por lo menos Davis ha sido un poco auténtico manteniendo el estilo Supertramp pero sin lograr grandes resultados, quizás por el acompañamiento de Helliwell y Siemberberg, algo de esa sinergia aún se mantiene con ellos.

Es que juntos eran “La Leche”, lo extraordinario de sus temas, es la vigencia de sus letras y de sus melodías; por ejemplo tú escuchas una composición de la misma época de TOTO o Pink Floyd por nombrar solo dos de las grandes y comparas sus grabaciones entre cada década y sientes el cambio, se nota lo que yo llamaría el “Sepia Musical”. Con Supertramp esto no pasa, por los menos con las canciones compuestas a partir del año 74. Sabrás que son viejas pero por la edad más no por su esencia.

Volviendo al tema de lo que nunca serán, basta con verlos en vivo para notar claramente la diferencia, sentir “la pata coja” esa sensación de que falta algo y no sabes qué es. Aunque los músicos de sustitución inclusive lo hagan mejor, nada como ver al dueño.

Solo me queda decir que aún tengo la esperanza de que algún día la nostalgia y la melancolía se apoderen de ambos y decidan volver, por lo menos a componer, ojalá la vida les abra los ojos y se den cuenta de todo lo que han desperdiciado para que así sus fans puedan disfrutar de sus composiciones justo como un día normal.

sábado, 17 de julio de 2010

Ismael Replicante

Ver en vivo a Ismael Serrano es entrar en la ambigüedad de asistir a un concierto o a una obra de teatro.

Es una mezcla de las dos cosas, hasta podría decir que es un Musical, donde todos estamos expectantes entre saber que tema viene a continuación y el comentario reflexivo, poético y actoral/vivencial que la antecede; debo confesar que es la primera vez que asisto a este tipo de evento, pensaba que iba a corear hasta más no poder las pocas canciones que conozco, que iba a saltar, pero no.

Llegué con mi esposa temprano al Palacio de los Congresos con la finalidad de introducir en mi cerebro una cervecita necesaria para avivar aún más el momento, mi sorpresa fue ver la barra cerrada., ¿y ahora?, pues nada, no me quedó otra cosa que sentarme y esperar a que comenzará el evento, ya Ismael comenzaba a perder puntos.

Sentado expectante y a la vez algo aburrido comienzo a vigilar las caras de los presentes a ver si alguien me parece conocido, entre tantas caras ajenas recuerdo que ya no vivo en Caracas, donde los buenos eventos se cuentan con los dedos y cuando hay alguno siempre logras coincidir con alguien que conoces.

Frente a ese pensamiento inusual, mi vista subconsciente va detallando el teatro e irrumpe mi razón las luces de la escenografía; no es una cosa del otro mundo pero aún sigo recordando la calidez y el equilibrio que transmitía. Simplemente era la simulación del interior de un apartamento, fotografía que refleja el último trabajo discográfico de Ismael.

De repente se apagan las luces y comienza el espectáculo. Empezaron a sonar las canciones y como ya sabía no lograba identificar ninguna, es más mi esposa se conocía más que yo el repertorio, pero entre cada canción Ismael desarrolla algo al cual yo no estaba preparado, y es la costumbre de contar, narrar, explicar, asociar y/o actuar algo relacionado con el siguiente tema; todo se relacionaba o  expresaba con la vida de una persona simple que vive en un piso de Madrid,  rodeado de vecinos y amigos con los cuales interactuaba. Esta particularidad  fue algo diferente a lo cual no estaba preparado, muchos de esos cuentos me hicieron reír, reflexionar y nos hacía pensar para poder adivinar que canción era la siguiente. Simplemente genial.

Del 100% de las canciones de Ismael, debo admitir que no llego ni al 25% las que me gustan, es que la trova en exceso me aburre. ¿Cuáles son mis preferidas?, solo 5: no le doy orden al gusto pues un día me gusta más una que otra y al día siguiente puede ser todo lo contrario, pero siempre son esas cinco: "Ahora", "Recuerdo", "Pájaros en la Cabeza", "El Virus del Miedo" y "Sin Ti a mi Lado".

Estas 5 canciones  me hacen vibrar cada vez que las escucho, me identifico totalmente con ellas porque son letras cotidianas de la vida de los seres humanos, es una narración simple y hasta cierto punto parroquial  que llega a su extremis haciendo diferente a cualquier otra canción del mismo género interpretada por  Silvio, Pablo y Ricardo. Estas canciones son más del día a día, vestidas de la pura y dura realidad humana, imaginar algo surrealista es imposible, la imaginación de la realidad sólo cabe en la mente de la persona a quien se describe en sus canciones, es decir no hay  letras que den tanta vuelta a la imaginación, sin ambigüedades que se presten a la múltiple interpretación; es la calle, el matrimonio, el sexo, el amor, el bar, el hogar, el cigarrillo, las noticias asesinas, una decisión errónea, el trabajo, ¡maldito trabajo que no nos deja experimentar más tiempo de lo hermoso que resulta ser la vida!,  el travesti, el periodista, en definitiva la vida de las personas en  su entorno.

Volviendo al concierto, debo dejar registro de la magistral interpretación que hizo Ismael sobre "Recuerdo", lo más extraordinario es la forma en cómo el público cantaba el tema, a voz baja, pausada y ligeramente desalineada, debo admitir mi asombro y a la vez el placer de escuchar mi voz al mismo nivel de todos los presentes, era como tener a Ismael al lado con la guitarra en un cumpleaños cualquiera y todo el público siguiendo sus pausas.

Me fijé mucho en el tipo de público que asistió al evento, el cual es de muy vario pinta, entre ellos artistas, políticos, peluqueros, lesbianas, novios y matrimonios. Cada uno de ellos, de seguro, reflejado en alguna de sus canciones.
Debo admitir que luego de dos horas de concierto andaba algo hastiado, si bien los hechos originales del evento marcaron la diferencia, la continuidad o repetitividad terminó por aburrirme, tanto que nos fuimos al término de la segunda salida luego de la petición del público.

Que si ¿volvería a asistir a un concierto de este tipo?, no estoy seguro, de lo que si estoy claro es que estaré más preparado para poder llegar a entender y a disfrutar el nivel de gusto exigido si decido volver. Esta primera experiencia es como el adolescente de los años 80 que ve por primera vez "Blade Runner" de Ridley Scott, tendrá una sensación de gusto algo confusa. Pasarán los años, probará otros géneros similares y de seguro cuando vuelva a verla entenderá mejor el mensaje del Replicante.

martes, 16 de febrero de 2010

"FIXYOU" vs. "139 LEXATINS


¿Qué hay detrás de "139 Lexatins" y de "Fixyou" que me ha causado la necesidad de su comparación?

Al principio sin duda fue la similitud de sus melodías, pero entre la separación y lo asíncrono del tiempo entre escuchas, se me hacía más curioso profundizar. Cuando escarbo, en lo que resulta muchas veces peliagudo de entender como lo es la letra de un tema, doy con una relación implícita interesante: ¡el suicidio!

El hecho es que mientras el tema de Fito habla de la sensación física que se experimenta al cometer suicidio por intoxicación, todo a causa de un amor perdido, la de Coldplay te describe todas aquellas situaciones genéricas difíciles que la mayoría de los seres humanos vivimos, incluyendo el perder a un amor, pero eso sí agregándole un concepto antónimo al suicidio como final, yo lo he llamado la "frase del salvador": Dios, la vida, o la persona que te cante la canción o el mismísimo Chris Martin vendrá a arreglar tu situación.

¿Cuál es mejor? para mi hay una característica en cada canción que la hace ser genial, en "139 Lexatins", los efectos de sonido hace sentir a quien escucha la sensación de que todo te da vueltas, demuestra la necesidad de Fito de llevarte sensorialmente al momento, de que reproduzcas la vivencia, en pocos autores he visto tal insistencia, para mi es de talento. En "Fixyou" es el final "piel de gallina"; luego de pasearte por tonos tristes, reflexivos y por situaciones que de seguro hemos vivido, viene y te revienta una descarga como queriendo decir "¡no te acojones aquí vengo yo a echarte una mano!". Si te gusta experimentar los dos lados de la moneda, esta canción resulta perfecta.

Los invito a escuchar los dos temas, a comparar y decidan Ustedes cual es la mejor...

martes, 9 de febrero de 2010

Me cago en Palito Ortega


Es impresionante la bulla que han hecho los medios por el supuesto rescate a Charly de parte de Palito Ortega, pero después de ver la entrevista que aquí les anexo, lo que me sentí fue frustrado. Qué le hicieron a Charly????, en qué lo han convertido???.

Para nadie era un secreto las adicciones y los “gustos“ de Charly García, aficiones que practicaba desde mucho antes que, incluso, pensara en lanzarse como solista en el año 82. Charly siempre fue sinónimo de irreverencia, disonancia y contrafigura. Su excesiva expresividad, sus gritos e insultos contrastaban ferozmente con la sensibilidad de sus melodías y la profundidad de cada composición. Hasta podría decir que su actitud extrema e indisciplinada era una forma muy humana de equilibrar una personalidad tímida y frágil. Uno siempre busca alejarse de lo que más teme y la fama, sin duda alguna, fue uno de los pasaportes perfectos para enviarlo lo más lejos posible de esa realidad interna.

Con esto no quiero decir que la droga no tuvo nada que ver con el descalabre del ídolo, pero lean bien: el ídolo, no el artista. Lo que no me parece justo (ni a tiempo) es alardear de rodear a Charly de cuidados y “reabilitaciones“ en pleno 2010, en busca de un conglomerado de noticias, las cuales no hace falta sumar para darse cuenta que superan, en pietaje y en discurso, a la supuesta recuperación.

¿Por qué nadie se preocupó por García cuando su locura, espontánea o provocada, daba dinero y fama?. Hoy, cuando la energía de su talento se esfumó, sí es importante salvarlo????, Ustedes creen que no duele horrores ver al gran Charly convertido en una marioneta mediática, haciendo creer que sigue a los músicos y tratando de recordarse de la letra de sus canciones (como lo pueden ver en el video)?

Aunque a más de uno les parezca loco o enfermo, me parece inhumano convertir a Charly, después de viejo, en este acercamiento inútil a un hombre sano, gordo, rozagante... y, tristemente, más drogado que antes!!!! o no es evidente que lo tienen consumiendo un coctel de ansiolíticos y antidepresivos que nada tienen que envidiarle a su tradicional merca...????

El Charly de Peperina, el que iba de la cama al living, aquel que nos dijo que los amigos del barrio iban a desaparecer, debe estar muerto de arrechera!!!!!, impotente al sentir lo que esta nueva generación de gente y la malagradecida fama le están haciendo a su escencia.

Todo ser humano necesita terminar su ciclo, no queramos hacer una sola realidad, cada quien tiene la suya.

Queremos al Charly de los anteojos negros de carey, ese que creía que “todo era una mentira“, el de las uñas rojas y el cuerpo esquelético, el del pelo sucio y la voz quebrada, el que lanzaba los micrófonos y no terminaba el concierto, el mismo de antes, el de siempre, el demoledor de hoteles“.

lunes, 8 de febrero de 2010

El Centro de tu corazón 2003

El karma de vivir al sur fue perder su norte


"Podés pasear en limousine, cortar las flores del jardín, podés cambiar el sol y esconderte si no quieres verme. Puedes ver amanecer con caviar desde un hotel
pero ya no tienes ni un poquito de amor para dar".

Esto se hace evidente cada vez que me topo con Charly García en una entrevista, en una nueva canción. Es impresionante ver como un ídolo se desmorona a través del tiempo, como perdió la sencillez con la que componía; arreglos tranquilos pero profundos, letras para descifrar y en cada compás un latido...

De ese Charly de los ochenta heredé la adicción a escuchar lo que no siempre está a la vista en la canción, aquello escondido detrás de un acorde extraño, eso que el músico quiso colocar allí por mero capricho o porque para él significaba algo tan personal que no quería terminar el tema sin expresarlo. Eso era lo mágico de los arreglos de aquel Charly ochentosonoventero, esa prudencia de alojar sigilosamente sonidos que ni a la primera, ni a la novena vuelta escuchabas y un día cualquiera, ibas en tu carro perdido en el tráfico y de repente "PLING"!!!!, aperecía un detalle que nunca antes habías escuchado y eso te renamoraba de la canción y por supuesto, del músico, de Charly.

Yo no sé si fue la droga (creo que es muy fácil pensar eso) o que simplemente se le acabó el amor y llenó ese hueco con ego y evasión. Lo cierto es que la comparativa entre Piano Bar y El Aguante (para no irme a los extremos) me sitúa ante dos artistas distintos, es como si le hubiesen cambiado el alma.

Debe ser por eso que siento tanta nostalgia cada vez que lo escucho, no es por los recuerdos remotos, es por saber que Charly murió hace ya mucho tiempo, seguro el día en que perdió el norte tratando de lidiar con el karma de vivir al sur.